La diferencia entre revender un producto ajeno y tener una plataforma propia se decide en la barra de direcciones. Si su cliente escribe el nombre de su empresa y entra ahí, usted es la empresa de tecnología.
Sus clientes entran a la dirección de su empresa. No a una dirección compartida.
El panel toma su identidad. Su cliente ve su marca en cada pantalla.
Los avisos e informes salen a nombre de su empresa, no del nuestro.
El certificado de seguridad del sitio va a nombre de su dominio.
También sale con su nombre y su ícono en las tiendas.
Los informes que descarga el cliente llevan su marca.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«Esta es la plataforma de mi empresa. Entre a nuestra página y ahí está su flota.»
«El correo con el informe le va a llegar a nombre nuestro, no de un proveedor que usted no conoce.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
Un proveedor con plataforma propia no compite con el precio del instalador de la esquina.
Si el cliente no sabe quién está detrás, no se lo puede saltar.
Muchas empresas exigen que el proveedor tenga plataforma a su nombre.
Puede tener sus propios revendedores debajo de su marca.
Es la base de todo el modelo. Empecemos por su dominio.