El momento más incómodo de un distribuidor es cuando el cliente pregunta algo técnico y no hay respuesta. Ahí es donde se pierde la venta o se pierde la confianza.
Alguien que conoce su operación, no un turno distinto cada vez.
Se atiende por el medio que a usted le funcione.
Cuando el problema es de configuración o de un equipo, se revisa a fondo.
Si su cliente pide una reunión técnica, se puede acompañar.
Qué puerto usar, cómo configurar el aparato, por qué no reporta.
Muchas fallas se detectan antes de que usted las reporte.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«Si su cliente le hace una pregunta técnica que usted no sabe responder, la respondemos con usted.»
«Y si hace falta, entramos a la reunión. Su cliente no tiene que enterarse de quién somos.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
El problema técnico más común y el más urgente.
Zonas, alertas, informes y permisos.
Cuando la venta necesita respaldo técnico.
Formularios de seguridad y de manejo de datos.
Su cliente le compra tranquilidad, y esa tranquilidad se sostiene aquí.