Hay ventas que se caen solo por el costo del equipo y de la instalación. Con el celular del conductor se arranca hoy mismo, y muchas veces ese cliente termina comprando equipos después.
Con TrackPhone el teléfono del conductor reporta la posición.
Se elimina la barrera del aparato y de la instalación.
No hay que agendar taller ni esperar al instalador.
Sirve para motos, bicicletas, mensajeros y personal a pie.
Aparece junto a los vehículos con equipo, en la misma pantalla.
El cliente prueba el servicio y después decide instalar equipos.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«¿No quiere gastar todavía en aparatos? Empecemos con el celular y usted ve cómo funciona.»
«Si le sirve, después instalamos equipo en los carros. Si no, no perdió nada.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
Donde instalar equipo en cada moto no es rentable.
Personal que anda en transporte público o a pie.
El que quiere probar antes de invertir.
Personal temporal donde no vale la pena instalar nada.
Sí, usando el celular como rastreador: se da de alta en la plataforma y se instala la aplicación. No hay que comprar ni instalar ningún aparato.
Bastante, sobre todo si se pide la posición muy seguido. Bajar la frecuencia alarga la batería a cambio de menos detalle.
No conviene venderlo así. Un teléfono se apaga y depende de que el usuario no revoque permisos; un equipo cableado no. Complementa, no sustituye.
Para personal a pie, para cubrir vehículos donde no se puede instalar, y sobre todo para enseñarle el servicio funcionando a un cliente en la primera visita.
Por qué protocolo entra: El celular llega a la plataforma por el protocolo Celular como rastreador, igual que un equipo. En su ficha contamos qué es y cómo funciona.
Y de convertir un «déjeme pensarlo» en una prueba que ya está andando.