Una empresa de vigilancia vive de la confianza del cliente. Su problema no es saber dónde está el guarda: es poder demostrarlo cuando el cliente reclame.
Con GuardCheck cada punto se marca con código y ubicación.
Lo que sostiene la renovación del contrato.
Botón de auxilio para pedir ayuda sin que se note.
Quién entró, a qué hora y cuánto duró.
Dónde está la unidad más cercana cuando pasa algo.
El guarda reporta desde el celular en el momento.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«Cuando el cliente le diga que el guarda no hizo la ronda, usted le manda el informe con hora y sitio de cada punto.»
«Y el guarda tiene un botón para pedir ayuda sin que nadie se dé cuenta.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
Rondas con código, ubicación y novedades.
Vehículos de reacción en vivo.
Para el guarda sin vehículo.
El soporte mensual para el cliente.
Con puntos marcados por el guarda, cada uno con su hora y su ubicación real. Deja de ser la palabra del guarda.
Sí, y es lo que sostiene el contrato: el cliente ve cada ronda cumplida sin tener que fiarse.
Con botón de auxilio y ubicación en vivo, que es lo que permite reaccionar si algo pasa.
Para rondas a pie basta con el celular. Para patrullas motorizadas se combina con rastreo del vehículo.
Ese es exactamente el argumento con el que hay que entrar.