Muchos distribuidores venden bien de boca en boca pero no tienen dónde mandar al cliente que quiere revisar antes de decidir. Una página propia cierra ventas que hoy se pierden en el paso de la desconfianza.
La misma dirección de su plataforma o una propia, como usted prefiera.
Logotipo, colores y nombre de su empresa.
Su teléfono, su WhatsApp y su correo. Los clientes le escriben a usted.
Las secciones que necesita para explicar el servicio sin tecnicismos.
La mayoría de los clientes la van a abrir desde el teléfono.
Si su oferta cambia, la página se ajusta.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«Entre a nuestra página y ahí ve todo lo que ofrecemos. Si le interesa, escríbanos por WhatsApp desde ahí mismo.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
El que todavía no tiene presencia y necesita verse establecido.
Necesita un lugar donde el cliente confirme que la empresa existe.
Donde piden página web de la empresa como requisito.
El que necesita aparecer cuando alguien busca rastreo en su ciudad.
Esa duda es la que hoy le está costando ventas.