Nadie quiere firmar sin saber qué sigue. Este es el camino completo, incluyendo las partes que dependen de terceros y que por lo tanto no podemos prometer con fecha exacta.
Se abre su cuenta de distribuidor y se le asigna alguien con nombre propio.
Dominio, logotipo, colores y certificado de seguridad. Es lo más rápido.
Se conecta un equipo de prueba y se confirma que reporta bien.
Publicación en las tiendas. Aquí manda el tiempo de Google y de Apple.
Se define su margen y cómo le va a cobrar a sus clientes.
Se activa y se acompaña la primera venta de principio a fin.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«No tiene que esperar a que todo esté listo para vender. Con la plataforma web ya puede mostrar y cerrar.»
«La única parte que no le puedo prometer con fecha es la aprobación de Apple. Eso no depende de nosotros.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
Dominio, logotipo y los datos de su empresa.
Cuentas de desarrollador abiertas a su nombre.
Su decisión sobre cuánto va a cobrar.
Un cliente real con el que hagamos el recorrido completo.
Primero revisamos si el negocio le cuadra con sus números.