Aquí el argumento no es el ahorro: es la pérdida total. Un viaje de refrigerados que se daña cuesta más que el rastreo de toda la flota durante años.
Con ColdChain el sistema avisa mientras todavía se puede hacer algo.
La curva de temperatura de todo el trayecto, no una foto del final.
El documento que demuestra que la cadena de frío se mantuvo.
Se sabe en qué punto del recorrido subió la temperatura.
Para que le llegue a quien puede actuar, no a un correo.
Cuánto tiempo estuvo abierto en cada entrega.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«Si la temperatura empieza a subir, usted se entera en ese momento y todavía puede salvar la carga.»
«Y cuando su cliente le pregunte si el producto viajó frío, usted le manda el registro del viaje completo.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
Carnes, lácteos y congelados donde la pérdida es total.
Donde además hay exigencia legal de registro.
Los que responden ante el dueño de la carga.
Flores, frutas y productos frescos de exportación.
Con un sensor de temperatura conectado al equipo. La plataforma registra la temperatura del viaje y avisa cuando se sale del rango acordado.
Esa es la idea: el aviso salta al superarse el rango, no al final del viaje. Un aviso a tiempo puede salvar un camión entero de producto.
Sí, el registro completo del viaje, que es lo que se le entrega al destinatario o a la aseguradora si hay reclamo.
Equipo compatible con sensor de temperatura, el sensor y su instalación. Y acordar con el cliente el rango aceptable y quién recibe el aviso, antes de instalar.
Un solo viaje perdido paga años de servicio.