El cliente que entra a bajar un informe cada mes termina dejando de entrar. El que lo recibe en el correo todos los lunes lo lee, lo usa y renueva el servicio.
Por dónde anduvo cada vehículo, cuántos kilómetros hizo y a qué horas.
Dónde se detuvo, cuánto tiempo, y cuánto de eso fue con el motor prendido sin moverse.
Cuántas veces, dónde y a qué velocidad. El informe que piden las empresas con seguridad vial.
Cuándo empezó y cuándo terminó cada vehículo, para cruzarlo con la nómina o con la facturación.
Se configura una vez y el informe llega al correo cada día, cada semana o cada mes.
Se pueden combinar en un solo documento para no mandarle cinco archivos al cliente.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«Usted no tiene que entrar a sacar nada. Todos los lunes a las 7 le llega al correo el resumen de la semana pasada.»
«Si necesita cobrarle a su cliente por kilómetro recorrido, este informe es la prueba y sale en Excel.»
«Cuando la aseguradora o el cliente le pida soporte, usted no tiene que buscar nada: ya lo tiene guardado en el correo.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
Transporte que le cobra a su cliente por kilómetro o por viaje: el informe es la factura respaldada.
Las que tienen que demostrarle a un tercero que cumplieron. El informe programado es la evidencia.
Horas de trabajo y de descanso, sin depender de lo que reporte el conductor.
El informe de excesos de velocidad es obligatorio en muchos planes de seguridad vial.
Configúrelo una vez con su cliente y no vuelva a tener que demostrarle que el servicio sirve.